Llega ese momento en la organización de la boda en el que de repente os dais cuenta de que necesitáis fotógrafo, florista, catering, músicos, diseñador de moda... y la lista no termina. Es como despertar en mitad de una película sin saber dónde empieza el argumento. ¿Por dónde empezáis? ¿A quién preguntáis? ¿Cómo sabéis si alguien encaja realmente con vuestra visión del gran día?
Esa sensación de desbordamiento es completamente normal. Internet ofrece infinitas opciones, las recomendaciones...