Cuando una empresa del sector nupcial decide participar en una feria de bodas, muchas veces la expectativa se centra en los dos días del evento. Conocer parejas, entregar catálogos, cerrar algún acuerdo sobre la marcha. Y ciertamente, eso ocurre. Pero hay algo que va más allá de lo que sucede dentro del recinto durante el fin de semana: una visibilidad que continúa durante meses después del evento. Es lo que diferencia una feria tradicional de una plataforma integrada como Expoboda.
El encuentro...